- El plan extractivista vulnera los derechos colectivos de los pueblos indígenas, viola acuerdos internacionales y deslegitima el rol del Estado como custodio de la biodiversidad
- La superficie de territorios indígenas amenazados es más grande que todo El Salvador
- Informe de la defensoría del pueblo sobre Bloque 22 reconoce que el plan extractivista petrolero vulnera derechos por planificación temprana sin consulta
Quito, Ecuador – 6 de noviembre de 2026.- Desde Amazon Frontlines alertamos a pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana, a la comunidad nacional e internacional, sobre los graves riesgos que representa la pretensión del Gobierno ecuatoriano de licitar 14 nuevos bloques petroleros de la Ronda Suroriente entre diciembre de 2026 y enero de 2027.
De los 14 bloques proyectados en la Ronda Suroriente, 13 bloques abarcan 2.189.216,72 hectáreas, y de esta extensión, el 97 % (2.123.540,22 hectáreas) se superpone directamente con territorios indígenas en las provincias de Pastaza y Morona Santiago. atentando directamente contra los derechos territoriales de pueblos indígenas y de pueblos no contactados, la biodiversidad y el equilibrio climático global. Esta superficie de territorios indígenas amenazados es apenas un 0.9% más grande que todo El Salvador (2).
Por su parte, el Bloque 20 (Pungarayaku) (3) registra un 18 % de superposición con territorios indígenas de la provincia de Napo. Esta expansión extractiva vulnera y amenaza la supervivencia cultural y física de múltiples nacionalidades y pueblos ancestrales:
- Afectación total (100 % del territorio): Las nacionalidades Andwa (66.134,74 ha) y Shiwiar (219.967,77 ha) sufren una superposición en la totalidad de su territorio ancestral.
- Impacto devastador e intensivo: El territorio Achuar se ve comprometido en un 81% (549.889,19 ha afectadas), mientras que el territorio Sapara sufre un 42 % de afectación (155.652,68 ha).
- Pueblos del centro-norte: El Bloque 20 afecta severamente al pueblo Quijos en un 43% de su territorio y al pueblo Kichwa de Rukullakta en un 32 %.
- Aunque en esta etapa de licitaciones no se menciona directamente a los bloques 22 y 28, no hay información oficial sobre que dichos bloques ya no forman parte del catastro petrolero. La afectación para los territorios de la Organización Waorani de Pastaza (OWAP) y de la Nacionalidad Kichwa de Pastaza (PAKKIRU) es potencial porque las actividades de extracción petrolera en los bloques colindantes pueden contaminar a las comunidades por gases y vertidos de petróleo en tierras y ríos.
En total, la delimitación de los 13 Bloques de la Ronda Suroriente y el Bloque de Pungarayaku comprometen la vida y continuidad comunitaria de más de 521 comunidades indígenas de las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago. Las mayores concentraciones de impacto se registran en la nacionalidad Shuar de Morona Santiago (388 comunidades, que representan el 74 % del total) y en la nacionalidad Achuar (71 comunidades, 14 %), sumando entre ambos más del 88 % de las comunidades en riesgo.
Planificación temprana y sin consulta sobre Bloque 22, vulneró los derechos colectivos del pueblo waorani de Pastaza, reconoce Defensoría del Pueblo de Ecuador
A finales de octubre, la Organización Waorani de Pastaza (OWAP) difundió el informe de la Defensoría del Pueblo de Ecuador en el que concluye que la planificación y promoción del Bloque 22 -incluido en el portafolio de los 49 proyectos de petróleo y gas de la “Hoja de Ruta Hidrocarburífera presentada en agosto de 2025 (1)- vulneró los derechos colectivos del pueblo Waorani de Pastaza, aun sin que exista contrato, licencia ambiental, perforación ni daño físico consumado, es decir, se convirtió el territorio Waorani en objeto de planificación, estructuración, promoción y oferta hidrocarburífera sin garantizar la participación efectiva, sin reconocimiento del Mandato Pikenani de 2018 y sin haber obtenido el consentimiento previo, libre e informado exigible en un contexto de protección reforzada, como lo es Waorani al ser un pueblo indígena de reciente contacto. Esta es la misma situación en la que enfrentan los pueblos indígenas cuyos territorios se encuentran traslapados por la reconfiguración de la Ronda Suroriente.
El informe enfatizó que la consulta debía ocurrir desde la fase inicial, cuando el proyecto todavía podía modificarse o descartarse; y concluyó que existe una vulneración actual de derechos por la planificación inconsulta y, como medida de reparación inmediata recomienda retirar o suspender el Bloque 22 de los instrumentos oficiales de planificación y gestión hidrocarburífera, transparentar la información disponible y evitar cualquier promoción, licitación, adjudicación o negociación que consolide hechos consumados sobre el territorio Waorani de Pastaza.
El reconocimiento de la vulneración de derechos colectivos por planificación temprana y sin consulta de la Ronda Suroriente de octubre de 2026, aplica de la misma manera para más de 2.12 millones de hectáreas de territorios pueblos y nacionalidades indígenas que están en riesgo.
Destrucción del patrimonio natural y vulneración de cuencas hidrográficas
Los bloques en licitación constituyen reservas de biodiversidad irremplazables. La zona de la Ronda Suroriente mantiene un 90,9 % de cobertura de vegetación natural intacta (1,99 millones de hectáreas), representando 1 de cada 5,5 hectáreas de bosque natural en toda la Amazonía ecuatoriana. Estas áreas albergan promedios excepcionales de riqueza de especies (alcanzando hasta 1.252 especies por bloque en zonas como el Bloque 84).
Asimismo, la actividad petrolera planeada fragmentará y amenazará seriamente las fuentes vitales de agua, superponiéndose con 25 subcuencas hidrográficas clave de los ríos Napo, Tigre, Pastaza, Morona y Santiago. Subcuencas fundamentales como las de los ríos Morona (96,75 % de superposición), Mangosiza (100 %) e Ishpingo (100 %) quedarían enteramente expuestas a la contaminación y degradación.
Ecuador, sede de la COP de Biodiversidad 2028, incumple metas de biodiversidad
El análisis de Amazon Frontlines expone que los bloques 84, 85, 80 y 86— concentran los valores más altos de riqueza combinada de especies, alcanzando un promedio general de 1.119 especies por bloque. De acuerdo con los datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Ministerio del Ambiente de Ecuador (MAE), estas áreas albergan ecosistemas con una alta biodiversidad de anfibios, aves, mamíferos, reptiles y peces, cuya integridad ecológica se enfrentaría a graves riesgos por la construcción de infraestructura y la fragmentación de hábitats. Incluso el bloque con menor promedio (el número 73, con 962 especies) registra una riqueza potencial cercana a las mil especies por celda de 100 km².
Por su parte, el Bloque 20 presenta un promedio de 1.087 especies y conserva un 60,6 % de cobertura de vegetación natural, a pesar de que un 35,8 % de su superficie está destinada a actividades agropecuarias y silvicultura. La posible explotación en esta zona incrementaría las presiones sobre los hábitats remanentes mediante la apertura de vías y alteraciones en los ecosistemas acuáticos.
La apertura de nuevas zonas de extracción petrolera en la Amazonía ecuatoriana impulsa la fragmentación de hábitat, la apertura de vías y la alteración de ecosistemas acuáticos, amenazando directamente a la flora y fauna locales (incluyendo anfibios, aves, mamíferos y reptiles evaluados por la UICN) y es una contradicción directa con los objetivos centrales del Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal para detener la degradación de los ecosistemas y proteger las áreas con alta riqueza biológica y ecológica.
También exige una coherencia inquebrantable entre el discurso diplomático y las decisiones nacionales, y más ahora que Ecuador será la sede de la Conferencia de las Partes (COP) sobre Biodiversidad de 2028. Por ello, resulta insostenible pretender liderar la agenda global de protección de la biodiversidad, mientras se ignoran los derechos de la naturaleza y los colectivos de los pueblos indígenas, el reconocimiento de sus territorios, su derecho a la consulta y consentimiento.
Riesgo para la estabilidad climática global
La Amazonía suroriental actúa actualmente como un sumidero neto de carbono vital para el planeta. Tan solo la cobertura vegetal intacta de la Ronda Suroriente elimina anualmente -4,6 millones de toneladas de CO2, aportando el 22,2 % del sumidero neto regional de carbono en Ecuador. Permitir la apertura de vías, infraestructura petrolera y la consiguiente deforestación anularía esta capacidad de regulación climática e incrementaría dramáticamente las emisiones de gases de efecto invernadero, alejando al país de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y de los objetivos de descarbonización. El Acuerdo de París y los marcos climáticos internacionales enfatizan la conservación y el fortalecimiento de los sumideros y reservorios de gases de efecto invernadero para disminuir drásticamente las emisiones globales.
Llamado a la acción
Frente a estos contundentes hallazgos técnicos y territoriales de la nueva Ronda Suroriente, que incluye 14 bloques petroleros en las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago, desde Amazon Frontlines alertamos a las nacionalidades indígenas sobre el inminente riesgo para sus territorios ancestrales y medios de vida y demandamos la cancelación inmediata de los planes de licitación petrolera en la Amazonía ecuatoriana.
El Estado ecuatoriano debe respetar las decisiones territoriales de los pueblos indígenas, garantizar la consulta y el consentimiento previo, libre e informado, y priorizar la conservación de la Amazonía como baluarte imprescindible contra el colapso climático y ecológico.
NOTAS:
1.- La alerta emitida por Amazon Frontlines desde agosto de 2025. Cuando el gobierno de Ecuador presentó la “Hoja de Ruta Hidrocarburífera”, un portafolio de 49 proyectos de petróleo y gas con una inversión estimada superior a los 47.000 millones de dólares, Amazon Frontlines alertó que al menos 18 de estos bloques impactan directamente territorios indígenas y vulneran protecciones constitucionales y el derecho a la consulta previa. A finales de agosto de 2025, siete nacionalidades indígenas de Pastaza solicitaron al gobierno ecuatoriano información sobre la Hoja de Ruta Hidrocarburífera.
2.- Una superficie de 2.123.540,22 hectáreas equivale exactamente a 21.235,40 kilómetros cuadrados (km²). Para poner esta cifra en perspectiva, su tamaño es prácticamente idéntico al de El Salvador, que tiene una extensión de 21.041 km², lo que significa que la superficie de territorios indígenas amenazados por es apenas un 0.9% más grande que todo este país centroamericano.
3.- En agosto de 2025, el Bloque 20 (Pungarayacu), ubicado en la provincia de Napo (Ecuador), formó parte de la Ronda Subandina (compuesta por 4 bloques, 20, 22, 28 y 29). El 6 de octubre de 2026, organizaciones indígenas amazónicas (como la Federación de Organizaciones Indígenas de Napo – FOIN) y organizaciones ambientales manifestaron un rechazo absoluto a la reapertura del Bloque 20.
Contactos de prensa
- Luisana Aguilar: Coordinadora de Medios Nacionales, Amazon Frontlines — luisana@amazonfrontlines.org
- Raúl Estrada: Campaigner, Amazon Frontlines — raul.estrada@amazonfrontlines.org